-
Talkie Walkie (2003)
-

Air ya no engañan a nadie. No son innovadores ni la esperanza del techno francés, pero hacen canciones que funcionan y un buen disco no es nada más que eso: un compendio acertado de buenas canciones.
Virgin/EMI
AIR
Con 100 Hertz (2001) Air se dio un pequeño patinazo. Muchos habían depositado la confianza en el dúo a la hora de plantear la auténtica renovación de la música pop francesa. Pero Dunckel y Godin fueron fagocitados por su propio éxito y no supieron crear un disco lo suficiente distanciado del maravilloso “Moon Safari” (Virgin- 1997). El tecno pop basado en los sintetizadores es una coartada que pronto se acaba si no se le añade algún activo más. Moon Safari tenía excelentes canciones que funcionaban muy bien por separado y juntas. 100 Hertz, no. La banda sonora de las Vírgenes Suicidas, tampoco.
Con Talkie Walkie, Air han abierto mínimamente sus mentes creadoras para que entraran pequeños recortes de telas foráneas en su tejido musical. Hay canciones con sonido cut and paste y glitchcore ?similar a lo que hacía Björk hace diez años-, interesantes guitarras españolas convertidas en loops que acompañan al sempiterno teclado y algunos pianos acústicos que recuerdan al minimalismo de los años 80.
Se agradece pues, el intento de Air de cambiar ?aunque sea lentamente- el estilo de algunas de sus composiciones, pero aún están a un paso ?gordo- antes de dar los trastospor salvados.
La esperanza que nos queda ante el dúo ?pretencioso, sólo con ver la portada del disco, se vislumbra su aire de suficiencia espantoso- es que ese ánimo emprendedor hacia nuevos horizontes lo exploten de forma más decidida en el futuro.
-
Moon Safari (1998)
-

Es posible que su éxito americano forme parte de un boom de la música house hecha en Francia y de la escena electrónica en general, pero Nicolas Godin y JB Dunckel no son simplemente otro par de beat-miners galos.
(Caroline) Grabado principalmente en los estudios Around The Golf y Gang, en París, Francia. Es posible que su éxito americano forme parte de un boom de la música house hecha en Francia y de la escena electrónica en general, pero Nicolas Godin y JB Dunckel no son simplemente otro par de "beat-miners" galos. Al igual que los DJ y los magos del estudio, el dúo conocido como Air construye sus discos por el método pastiche, pero en lugar de ofrecer unos cuantos "cortes" sueltos, pensados para la pista de baile, proponen dulces abstracciones de inspiración retro para los chill-outs, en un alarde de instrumentación analógica i de amor a la recreación de melodías paso a paso. MOON SAFARI. El extenso debut de Air es una especie de ensoñación difusa y maravillosa en la que una brillante atmósfera impregna un cruce entre el pop francés de los 60, el sonido Filadelfia de los 70 y eurodisco de los 80. Raramente utilizan tempo medio, y cuando sí lo hacen ("Kelly Watch The Stars", o "Le Voyage de Penelope"), tiene la fuerza de los ritmos funkies del synth-pop. En conjunto, su sonido nunca deja de ser caleidoscópico, envolviendo al oyente en un alegre hilo músical de alto nivel. Si parece un tanto prescindible, es porque todo el buen pop debe sonar así. Pero el hecho es que no se pueden ignorar las confecciones aurales que hacen de MOON SAFARI algo grande.
Con la pintura de 1998 todavía fresca, puede ser un poco prematuro comenzar a plantearse qué LP será el ""disco del año"". Pero aunque así sea, muy buena tendrá que ser la múscia que supere a Moon Safari, de Air.Air son Nicolas Godin y Jean Benoit Dunckel, el dúo responsable del sonido que posiblemente sea el más exuberante del próspero panorama electrónico francés actual. De hecho, el grupo se podría describir a grosso modo como lo perfectamente opuesto al pop de París de más alto nivel desde Edith Piaf, esto es, Daft Punk. Mientras Daft Punk es minimalista, frenético y se basa en el uso de samplers y secuenciadores, Air es opulento, tranquilo, y se beneficia en gran medida del hecho de que estos individuos participan de rituales arcaicos tales como tocar sus instrumentos en lugar de limitarse a programarlos.Lo que no quiere decir que estemos de acuerdo con los nuevos tradicionalistas, excepto Messrs. Godin y Dunckel saquean épocas enteras de la tradición pop. Estos son sólo algunos de los artistas y grupos que han dejado su huella en el proceso: The Beach Boys, Serge Gainsbourg, John Barry, Ennio Morricone, Roxy Music, Lee Perry, Quincy Jones, Kraftwerk, Renegade Soundwave, y Massive Attack.) Nos encontramos aquí con el clásico ejemplo de la apropiación del ""entonces"" para componer la banda sonora del ""ahora"", y qué banda sonora, queridos. De repente uno se encuentra buscando verbos atmosféricos y celestiales para utilizar al hablar de este disco. Moon Safari flota, va a la deriva, resplandece y centellea. Inmerso como está en burbujas de champán sonoro y tempos medios, puestas de sol en verano al borde del mar, lo verdaderamente sorporendente de Air es que son tan buenos escribiendo una melodía pegadiza como creando una textura elegante. ""Sexy Boy"" es gozosamente potente y machacón, y está llamado a ser un himno para los hombres gay y las adolescentes de todo el mundo. ""Kelly, Watch The Stars"" es un sublime y ácido flashback que te sitúa enmedio de una reposición de Los ángeles de Charlie, alcanzando el clímax en una mezcla de Liberace y de explosiva supernova pianística. La vocalista invitada, Beth Hirsch, es fiel al espíritu Brigitte Bardot/Debbie Harry en ""All I Need"" y ""You make it easy"", mientras que en ""La Femme D'Argent"" y ""New Star in the Sky"" reluce y brilla como nadie.
-
Premiers Symptomes (1999)
-

Con la flamante (re-) re-reedición de Premiers Symptomes, la alarmante cantidad de gente que cautivada por la estilizada belleza de Moon Safari, de Air, podrá aspirar a una pizca del buen gusto de los anteriores trabajos del dúo francés.
Con la flamante (re-) re-reedición de Premiers Symptomes, la alarmante cantidad de gente que cautivada por la estilizada belleza de Moon Safari, de Air, podrá aspirar a una pizca del buen gusto de los anteriores trabajos del dúo francés. Publicado originalmente en 1997 en edición muy limitada, Premiers Symptomes recoge las primeras incursiones de Jean Benoit Dunckel y Nicholas Godin en el futurismo pastoral. Pero, dada la limitadísima edición (en América sólo salieron a la calle 3000 copias), antes del anunciado (y triunfante) Moon Safari, pocas personas fuera del circuito de aficionados a la música electrónica tuvieron la oportunidad de escucharlo. Y, una vez oído de nuevo, es muy fácil recordar porqué estas canciones crearon las enormes expectativas con que se esperaba la llegada de Moon Safari. Aunque en esta obra no hay nada tan sublimemente pegadizo como ""Sexy Boy,"" Premiers Symptomes tiene sin duda su propio atractivo. Lo más destacable es el primer single del dúo, la desmayadamente psicodélica ""Modular mix."" Grabada con medios muy limitados debido a las restricciones financieras, la canción revela exactamente cuánto pueden hacer un par de tipos con ideas y algo de equipo. Esta canción, en mucha mayor medida que ""Sexy Boy"", debería ser su tema insignia. Pero aquí no acaban los atractivos. ""Le Soleil Est Pres de Moi"" ennoblece un suave groove jazzístico con su envolvente atmósfera y ciertas voces al estilo de ""Kelly Watch the Stars"". ""Cassanova 70"" es pura ensoñación, con el único apoyo de una discreta línea de bajo y trompetas digitales con sordina. Y, aunque algunos de los fans de Air ya habrán oído todas estas canciones (gracias a la primera edición de Premiers Symptomes), se han incluido dos cortes de regalo en esta versión: la increíblemente difícil de encontrar ""Californie"" (que originalmente se editó como cara B de un disco flexible promocional de ""Sexy Boy"") y un remix a cargo de Air del tema de Alex Gopher ""Brakes On."" Una vez más, Premiers Symptomes despierta expectativas. Pero esta vez, como recordatorio de porqué Air es uno de los grupos electrónicos más interesantes del panorama musical.
-
The Virgin Suicides
-

LAS VÍRGENES SUICIDAS es un trabajo muy alejado del dinámico sonido post-disco de sus inicios. Donde había luz, alegría y música divertida llena de aguda ironía, este álbum se interna en regiones más oscuras.
(Source Records) LAS VÍRGENES SUICIDAS es un trabajo muy alejado del dinámico sonido post-disco de sus inicios. Donde había luz, alegría y música divertida llena de aguda ironía, este álbum se interna en regiones más oscuras. Evidentemente, los ritmos dance no están en el programa. El álbum, en gran parte instrumental, pinta retratos sonoros emocionales que recuerdan al trabajo de densas texturas de artistas del rock de los 70 como Eno o Pink Floyd. De hecho, muchos de los sonidos de THE VIRGIN SUICIDES parecen más un lote de tomas desechadas de antiguos sonidos prog-rock que el trabajo de los poperos electrónicos más punteros de Europa. Sólo rompe el silencio vocal (aunque no el ambiente de oscuridad) "Playground Love", cantado por Gordon Tracks, y el tema que cierra el disco, un extenso y perturbador monólogo que recrea una voz profunda y como de pesadilla.
Tú ya sabías que al final harían alguna. Después de todo, ¿qué estaría mejor, dada la aptitud de Air para la música "futuro-exótica" que una banda sonora?... de una película de Sofía Coppola, nada menos. Y, como si pagasen una deuda pendiente con todas esas extrañas bandas sonoras italianas y de películas de serie B de los años 60 y 70 de las que obviamente han recibido influencias, la banda sonora que compuso Air para Las vírgenes suicidas capta hasta en los más nimios detalles las vibraciones oscuramente etéreas del film. Sugestivo y psicodélico, en esta obra el tono es (por supuesto) decididamente retro-futurista, pero, si se compara con su innovador Moon Safari, el dúo ni siquiera intenta conformarse aquí con estructuras de canciones. El álbum, por contra, está compuesto por una docena de poemas tonales, evocando cada uno de ellos un estado emocional distinto. Desde el terrorífico (""Cemetery Party"") al más terrorífico (""Empty House""), al lánguido(""Dark Messages"") o al más terrorífico de todos, (""Suicide Underground""), Air consigue evocar con éxito una atmósfera tras otra. Está claro que Air no empleó mucho tiempo en crear estos temas, dado que la mayor parte de la música de este disco gira en torno a un par de motivos musicales y ninguno de ellos tan complejo como su trabajo anterior. No obstante, este enfoque reduccionista sirve a sus propósito y, a pesar de estar, conceptualmente, muy lejos de Moon Safari, por razones obvias, The Virgin Suicides se ajusta perfectamente al modus operandi de Air. Lo realmente sorprendente es que no hayan hecho más bandas sonoras. Aunque tras el éxito de esta, compondrán más, sin duda. -Jason Ferguson 23 de febrero de 2001