La música latina crea ídolos de fulgurante ascensión y más rápida caída. Desde Los del Río hasta las Ketchup, pasando por Papá Levante, han sufrido esta montaña rusa. ¿Son Andy & Lucas de esta guisa?
Se conocen de pequeños. Los dos viven en el barrio de La Laguna y van al mismo colegio. En el instituto se separan, pero los estudios de administrativo vuelven a reunirlos y esta vez para algo más que comer bocadillos y jugar al fútbol en el patio. Con sólo 15 años se unen a dos amigos más para formar “La Habana”. Escueta agrupación que duró menos que un telediario. A Andy y a Lucas les interesa más la música que a sus otros compañeros y después de la ruptura deciden seguir como dúo y ampliar sus conocimientos musicales en un conservatorio. Durante algún tiempo cantan los temas que Lucas compone por algunos bares y pubs de la que fuera Gades fenicia. Un día el hermano de Lucas le enseña las canciones de la pareja a la hija del que es ahora su representante. Al padre le gustan y consigue contactos con una discográfica que con bueno ojo ve en estos chicos a la reencarnación de “Los Pecos” versión aflamencá: dos chavales “monos” que “cantan” baladitas pop haciendo las delicias de las adolescentes que exultan el más ñoño de los pavos. En 2003 reciben el premio Ondas a Mejor Grupo Revelación y consiguen doble disco de platino con su primera entrega “Andy y Lucas”.
