Refugiándose del régimen y con guitarra al hombro, el Rot de la blancura segura, parte entusiasta hacia tierras españolas huyendo de la castigada Argentina.
Discografía
- Lo Siento, Frank (2003)
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Música alegre para letras tristes. Ariel Rot protesta en un disco que...
Dro,
Música alegre para letras tristes. Ariel Rot protesta en un disco que fielmente abanderaría una manifestación por todas las desgracias de la sociedad urbanita actual, principalmente las que a él le atañen. Tal vez por eso comience sincerándose con Frank.
En “ Lo siento, Frank” parece confesarle el letargo en el que se halla inmerso el panorama musical actual, más preocupado por las ventas que por el que debería ser su auténtico espíritu, transmitir sentimientos. Pero lo sentimos, Ariel, el disco es demasiado homogéneo, las melodías se empastan y nos descubres poco nuevo.
Canciones sencillas levemente acompañadas de alguna trompeta o trombón que dejan desvalidas las introspectivas letras de “Bar Soledad” o “El Mundo de Ayer”. Algo más de ritmo encontramos en “Gustos sencillos” cuyos primeros acordes recuerdan al legendario “Te Busqué” de Mecano. Su estancia en Los Rodríguez asoma en la fresca “Eche 20 centavos en la ranura”, una rumba tragicómica con bandoneón y cajones. El fantasma de Tequila también hace acto de presencia en el rock and roll suave de “Hoja de Ruta”.
La Calamariense “Lady Ruth” o la milonguera nostálgica “Objeto volador no identificado” colorean la carátula posterior al tiempo que temas como “Caras Raras” o “Gustos sencillos” la difuminan.
El disco lo cierra la infantil “Canción para vagabundos” que bien podría fondear una película muda, pero en la que se agradece la simpatía que le ponen Ariel y Andy Chango. El dúo, cual extraído de una senda borrachera, clama al mundo que nunca falten la alegría, la esperanza y la ilusión.
Otros músicos como Germán Vilella, Tito Dávila, Ricardo Marín, su amigo Leo Sujatovich o el propio Andrés Calamaro también han desfilado en el disco. Es interesante el diseño de la carátula en digipack del diseñador de moda David Delfín, que por primera realiza este tipo de trabajos.
Influencias
Cuando España acababa de salir de la autarquía, Argentina aún estaba viviendo una época en la que no le exigía demasiados esfuerzos codearse con el primerísimo mundo. | Leer más
Refugiándose del régimen y con guitarra al hombro, el Rot de la blancura segura, parte entusiasta hacia tierras españolas huyendo de la castigada Argentina. En la aventura, casi forzada por un gobierno militar al que poco agradan los aires liberales de Ariel, le acompañan su hermana Cecilia (famosa y excelente actriz internacional) y el entonces jovencísimo Alejo Stivel.
Ariel y Alejo disfrutan, en todos los sentidos, de la movida rockera madrileña mientras componen canciones juntos. En 1977, surge Tequila. A la pareja se unen, Manolo Iglesias a la batería, Julián Infante a la guitarra y Felipe Lipe al bajo.
Para el quinteto de flacos desfasados parece que es llegar y besar el santo. Con su primer álbum en 1978, "Matrícula de honor", consiguen sus dos primeros grandes éxitos: "Necesito un trago" y "Rock and roll en la plaza del pueblo". Ese mismo año el grupo al completo participa en la grabación de "Fiebre de vivir" del rockero argentino Moris, en Madrid. Obra clave del rock cantado en castellano.
Durante los siguientes cuatro años las discotecas nacionales “saltan” y se mueven al ritmo de un rock adolescente y fresco que plaga de éxitos a la joven formación, "Quiero besarte", "Me vuelvo loco", "Mira a esa chica" o "Dime que me quieres" son ejemplos de ello.
Tequila desaparece en 1983 consumida por la intensidad de los excesos y la confusión del éxito en la inmadurez. Ariel perdido, pero con la plena ebullición creativa que brinda la oscuridad, lanza “Debajo del puente". Un notable debut en solitario que contiene canciones como "Detrás de la puerta", "Debajo del puente", "Veneno" o "Los pactos". La continuación natural de ese álbum llega un año más tarde, en 1985, con la publicación de "Vértigo". Disco en el que la música negra comienza a hacer acto de presencia para acompañar, otra vez, textos oscuros surgidos de la pluma del propio Ariel o de su amigo y compatriota, Sergio Makaroff.
1985 marca el segundo hito en la vida musical del cantante. Durante la grabación de un programa de radio, otra vez en Buenos Aires, conoce a Andrés Calamaro. Surge la amistad entre ambos y Ariel participa como guitarrista en la grabación de "Vida cruel", segundo disco en solitario del cantante.
Los dos álbumes de Ariel han pasado desapercibidos. No ha habido tiempo para adaptar a unos fans acostumbrados a cantar desaforados a la melancólica tristeza que proponen sus trabajos en solitario. Ariel decide fijar su centro de operaciones en Buenos Aires en donde subsiste trabajando en la realización de jingles publicitarios. En Argentina ya es miembro formal de la banda de Calamaro. Con él graba, en calidad de guitarrista, compositor en algunos temas y coproductor, "Por mirarte" y "Nadie sale vivo de aquí", discos en los que comenzarán a sentarse las bases de lo que muy poco tiempo después será el sonido de Los Rodríguez.
Septiembre de 1990. La carrera solista de Calamaro no va bien. Malasaña propicia un escenario adecuado para que el antiguo Tequila Julián Infante, Calamaro y Ariel empiecen a dar forma a la que sería una de las más importantes bandas de rock de nuestro país, Los Rodríguez. La historia vuelve a empezar.
El primer artefacto sonoro de la era Rodríguez, "Buena suerte", no hace honor a su nombre y acaba en los estantes traseros de las tiendas de discos. Algo parecido sucede en 1992 con el “Disco Pirata” que, pese a su título futurista y agorero, pasa bastante desapercibido en aquel momento. Sin embargo poco después llega su tercer álbum, "Sin documentos", y las cosas cambian. Un trabajo original y alegre, con una espléndida variedad musical. Las actuaciones se suceden de manera regular y para el siguiente, "Palabras más, palabras menos", ya son más que conocidos por el público argentino y español. Los últimos y exitosos singles, "Milonga del marinero y el capitán" y "Mucho mejor", son composiciones de Ariel.
Pero la historia se repite y con un "Hasta luego" sin explicaciones los Rodríguez se despiden en lo que al final resulta más bien un Hasta Nunca. Las tensiones internas y las propuestas para que Calamaro continúe su carrera en solitario son los principales motivos que fomentan la ruptura.
Ariel decide retomar su interrumpida carrera solista. En "Hablando solo", editado en 1997, Ariel Rot se acompaña de los Attractions, la banda que nació junto a Elvis Costello. Entre tanto produce "Un hombre feo" y "Rico y famoso", los dos álbumes con los que Sergio Makaroff se reconcilia con el pop.
Año 2000, sale a la venta "Cenizas en el aire", y sólo un año después graba en el teatro Jacinto Benavente de Galapagar (Madrid), un directo que publica como "En vivo mucho mejor". En el concierto rememora temas de sus etapas en Tequila, Los Rodríguez y en solitario. Para arroparlo en escena, reúne a una impresionante banda compuesta por Tito Dávila, Ricardo Marín, Pablo Serrano, Jacob Reguilón, Osvi Grecco, Dani Nel.lo, Rodney D?Assis y Ciro Fogliatta. A los que se unen como invitados especiales Ricardo Chirinos (su viejo amigo y voz de Los Pistones) y Carlos Tarque (el frontman de M Clan). La edición de "En vivo, mucho mejor" se completa con un DVD que recoge en imágenes lo vivido aquella noche en Galapagar.
En Primavera de 2003 aparece "Lo siento, Frank". Un disco de rock and roll que apenas brilla en el abismo oscuro de esta era pirata de la música sin creatividad.
