Björk fuerza su voz hasta extremos totalmente inéditos no sólo en su discografía sino en todo el mundo indietrónico.
Universal
El esqueleto de los animales vertebrados es lo más duro, lo último que se descompone, es nuestra parte de calcio, lo más cercano a la piedra y lo único que se puede convertir en fósil y perdurar durante eras.
En las canciones de Björk, el esqueleto es el ritmo. Pero dentro de los huesos hay algo. Se llama médula y es lo que Björk ha sacado de sí misma para entregar este enigmático disco, el quinto de su carrera en solitario si no contamos las recopilaciones de remezclas.
Con Debut, Björk puso las bases del matrimonio más feliz de los 90, el del pop y el techno. Con su peculiar voz y una caja de ritmos, la islandesa supo construir un estilo que ha sido seguido y copiado y que diez años más tarde aún no tiene ganas de desaparecer.
Pero no será ella la que se acomode en sus propios éxitos y por ello ha querido dar un paso adelante. Consciente de que todo el mundo puede imitarla en un montón de aspectos menos en uno, se ha basado en éste para sacar su disco más personal.
La 'medúlla' en las canciones de Björk es la voz. La suya, y es por ello que está sonando en el 90 por ciento del disco. A veces acompañada por un coro islandés, otras con las extravagancias rítmicas del ?human beat box? Rahzel de The Roots, el japonés onomatopéyico Dokaka y otras ?las menos- junto a ese par de freaks que un día descubrió en San Francisco y que responden al nombre de Matmos. También colabora con Björk el cantante de Faith No More, Mike Patton.
Medúlla es el disco más tenebroso y personal de Björk. Totalmente despreocupada por la repercusión que sus discos puedan tener en las pistas de baile, la pequeña se ha animado a hacer ?una vez más- el disco que le ha dado la gana.
Gracias a ello, Medúlla, es otro disco súper personal de una de las artistas más únicas de finales del XX y principios del XXI. Los dos momentos presuntamente comerciales se encuentran en ?Oceania? ?la canción que la islandesa compuso a propósito de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004- y ?Where is the Line?.
Otra línea a destacar en este disco de Björk es la inclusión de temas en islandés, un idioma que en boca de la pequeña cantante suena extrañamente gutural (guturrrral, incluso)
La excepcional gira por teatros clásicos y operísticos -como el Liceo de Barcelona- permitió que los aficionados de todo el mundo situaran a Björk en el plano que se merece, como una artista de vanguardia, refinada y excelente...
Universal
Después del desgaste que significó para la cantante islandesa el trabajo con Lars von Trier en Bailar en la oscuridad, Björk quiso sacar un disco íntimo y recogido. Vespertine es un dardo perfectamente lanzado al panorama indie, la continuación perfecta del Homogenic, una pieza clave y uno de los mejores discos del 2001 -quizás el mejor-. Para la musicación, Björk se dejó acompañar por los Matmos en un papel en el que antes habían desarrollado The Brodsky Quartet o Howie B. Björk combina con este disco sus temas susurrantes que aparecieron por primera vez en el homogenic, con instrumentación clásica y el electro vanguardista propios del debut y el post -dos ejemplos, los singles extraídos de este álbum, Hidden Place y Cocoon, respectivamente-. en definitiva se trata de un disco algo más frágil que sus dos primeros pero con tracks bailables y que sonaran excelentemente cuando caigan en manos de un buen DJ.
POST, el segundo disco de Bjork en solitario, explota la tierra fértil del terreno musical del ecléctico pop post-moderno. El álbum vibra de cadencias ambientales con ritmos techno.
(Elektra Entertainment) POST, el segundo disco de Bjork en solitario, explota la tierra fértil del terreno musical del ecléctico pop post-moderno. El álbum vibra de cadencias ambientales con ritmos techno, se acerca a la onda de los show teatrales y para regresar posteriormente a su pista de baile. Con un plato lleno de sonidos, Bjork añade su única luz a la presentación, demostrando que no se la puede encasillar fácilmente. El tema de abertura, "Army Of Me", lírico e insistente, es un incansable trabajo electrónico, típico de la onda de Bjork, pero POST también se adentra en los recursos orgánicos de la música occidental. "It's Oh So Quiet" puede que sea el remake de una vieja canción de un show de Hollywood, pero la versión de Bjork trasciende la actitud distante de la canción a la fuerza de sus maravillosos gritos ("Zing, BOOM!!/You fall in love"). Le sigue directamente "Enjoy", una señal hipnótica con la ayuda musical de la estrella del trip-hop británico, Tricky; y la suave orquestación tipo Bee Gees de "Isobel", un acompañamiento a los bongos que anuncia que el que escucha no está en una rave-party, sino en una discoteca. POST luce la curiosa visión de Bjork sobre la tecnología, la historia y la estética del pop. Pocos álbumes de rock moderno han sampleado tantas facetas diferentes de este atípico buffet y han llegado a resultados tan sabrosos.
Escuchando goofy, el segundo CD de la islandesa Bjork es como escuchar una confesión de alguien que te está susurrando. Sí, sus labios están a pocos centímetros de tu oído, sin duda contándote íntimos secretos, pero el sentido completo de sus palabras silenciosas yace más allá de su comprensión. Por supuesto, este pequeño y agradable acento que rezuma promesas exóticas suma a esa especie de confusión feliz, pero es la perspectiva alterada y extravagante de Bjork la que hace de ""POST"" pop moderno a la vez desconcertante y atractivo. No como su antigua banda, los interesantes pero irritantes Sugarcubes, pero si como su primer proyecto en solitario, el inteligentemente llamado "DEBUT", de 1993, un experimento en ritmo y textura. Mientras que Sugarcubes se tambaleaba torpemente por una zona intermedia entre excéntricos vanguardismos y el pop excéntrico a lo Talking Heads, Bjork por si sola pasa a un ambiente donde músicas dance experimental y comercial coexisten de forma pacífica. Su voz extraordinariamente matizada cubre un conjunto de ritmos alegres y una atrevida paleta electrosónica, cortesía de sus coautores/productores: Nellee Hooper de Soul II Soul, el triphopper británico Tricky y Graham Massey de 808 State.Bjork esta mucho mejor ahora, como viajera en solitario, sin tener que limitarse a crear patrones de sonido pegadizos y dejarse llevar, para fundirlos al final cuando parecía que el viaje había terminado. En algún lugar de su trayecto, ha aprendido unas cuantas cosas sobre la escritura de canciones; es decir, que de una canción melódicamente resuelta y bien trabajada es de dónde deriva el placer visceral del que la escucha. En términos sencillos, el disco entero es mucho más maduro y por supuesto completo. No sólo suena bien mientras lo escuchas, sino que deja una buena sensación cuando acaba. Del sonido retumbante, techno-atronador y marcial del tema de abertura y primer sencillo, ""Army Of Me"" (oído por primera vez en la banda sonora de ""Tank Girl""), hasta el onírico ""Headphones"", ""POST"" es una grata travesía tanto para el consumidor "aficionado" como para el oyente más profesional. Otros puntos fuertes de esta colección deslumbrante de eclecticismo son la conmovedora ""Hyperballad"", la incendiaria jazzística y algo kitch ""Blow A Fuse"" y la vágamente áspera ""Possibly Maybe"".Si sólo pudiera intuir con qué nos va a sorprender, quizás ya no necesitaría de una guía para saber dónde estoy....-Lou Stathis 23 de febrero de 2001
TELEGRAM es un álbum de remixes, con versiones alteradas de nueve temas de POST y una canción nueva.
(Elektra Entertainment) TELEGRAM es un álbum de remixes, con versiones alteradas de nueve temas de POST y una canción nueva. TELEGRAM encuentra a Bjork y a sus camaradas sacándole brillo a las superficies oxidadas de la música pop, nuevas y brillantes formas musicales. Estas canciones han sido redecoradas con el refinado ímpetu que esperamos de esta carismática cantante. Nuevas demostraciones de texturas drum'n'bass, arreglos orchestales, ritmos trip-hop y sampleados hip-hop recubren las canciones de POST, construyendo sobre su belleza post-moderna. El Brodsky Quartet ofrece una interpretación moderno-clásica de "Hyperballad". "You're Flirting Again" consigue una suntuosa orquestación. "Headphones", por el contrario, nos ofrece unos mínimos paisajes sonoros, como una especie de tundra sónica. La nueva canción, "My Spine", representa a Bjork cantando suavemente sobre un telón de fondo primitivo de campanas y repiques místicos, generando un encanto orgánico que suena muy lejano a cualquier territorio por el que jamás haya viajado la música pop.
En estos momentos, un concierto que celebra el 50 aniversario de David Bowie tiene lugar en Madison Square Garden de Nueva York. Los roqueros alternativos pagarán tributo a lo que el Delgado Duque Blanco un día fue: el hombre con el dedo en el pulso de la música pop. Por supuesto, este chico no es lo que era, y nadie ha sido capaz de intervenir para rellenar el vacío creativo, quizá hasta ahora. Si alguien está preparado para ocupar el puesto de la persona con más sentido común en el pop, sólo puede ser Bjork. Su último disco, Telegram, una colección de remixes y colaboraciones, evidencia su posición como artista cuya inteligencia sólo es superada por su abertura a la innovación y su sentido del juego. Telegram podría haber sido un cínico recurso provisional para cumplir con las obligaciones contractuales entre álbums "auténticos"; por el contrario, llega como un añadido que mejora con cada escucha.Mostrando una falta de preciosidad cuando se trata de su propio material, Bjork ha montado un grupo de revolucionarios sónicos y les ha dado la libertad para derrocar su LP Post, incluso regrabar algunas de las voces para que encajen mejor con la visión remixada. La cultura de club aún no ha podido aquí, al contrario que en Europa, con el gusto popular, por lo que la noción de remixeador estrella todavía es algo muy nuevo para el público americano. El remix todavía está visto principalmente como una herramienta, utilizado para hacer una canción más agradable para la mayoría o más atractivo para un cierto house, techno u otro difunto mercado. Los DJ europeos, por otra parte, se han convertido en estrellas por derecho propio, y cuando hacen el remix un tema, se les solicita, se les pide incluso, que recreen la canción a su modo. Mientras que algunos artistas se ven amenazados por esta evolución, otros, como Bjork, ven los remixes como una suerte para rehacer/remodelar su trabajo y colaborar y aprender. (Este CD no significará una sorpresa para aquellos que han oído los singles de importación de Bjork post-Sugarcubes, en los que ha invitado a la creme de la comunidad global del clubbing: Goldie, Underworld, The Sabres of Paradise, The Beastie Boys, etc., para dar un giro a su trabajo alrededor de todas las formas nuevas y diferentes). Los resultados de Telegram son, en general, muy buenos. Mark Bell, de la unidad techno LFO, deforma ""Possibly Maybe"" en la furia propia de un ser abyecto, enorme y privado de sexo, mientras que el Brodsky Quartet reconfigura ""Hyperballad" en una pieza de música de cámara. ""Enjoy"" y ""Army of Me"" son replanteados en una onda más industrial por Outcast y Graham Massey respectivamente, y Dillinja refabrica ""Cover Me"" en un brillante destello de drum'n'bass. ""Isobel"" se convierte en latina y suntuosa a través de Eumir Dedato, mientras que el finés Metri convierte ""Headphones"" en un amplio paisaje estelar. Irónicamente, la canción más floja del álbum puede que sea la recién estrenada. A pesar del trabajo del percusionista Evelyn Glennie, ""My Spine" parece poco hecha y podría utilizar la ayuda de cualquiera de los los artistas del remix anteriores, para darle un poco de consistencia. -Robert R. Conroy 23 de febrero de 2001
HOMOGENIC fue candidato a los Grammy de 1998 como Mejor Actuación de Música Alternativa. "Bachelorette" fue candidata al Premio Grammy de 1999 como Mejor Corto de Video Musical.
(Elektra Entertainment) HOMOGENIC fue candidato a los Grammy de 1998 como Mejor Actuación de Música Alternativa. "Bachelorette" fue candidata al Premio Grammy de 1999 como Mejor Corto de Video Musical. Como una de las personalidades más enigmáticas y sorprendentes de la música moderna, Bjork nunca ha evitado tomar riesgos. Ya sea haciendo música de baile, rock moderno experimental o tipo show dramático, su visión ha sido siempre innovadora y original. Su voz sube, en el espacio de una sílaba, desde un ronroneo del gato al gemido de un alma en pena, y jamás es menos que captivadora. HOMOGENIC, su último intento musical, se sumerge de nuevo en la música electrónica, una forma que se adapta bien a su intenso fraseo sincopado y a su tono. Desde los satíricos ritmos y gemidos fantasmales del comienzo de "Hunter" hasta el estrépito electrónico de "Pluto", HOMOGENIC explora la combinación de lo humano con las máquinas. El drama de "Bachlorette" se encuentra con una rica sección de cuerda que sigue un arriesgado ritmo electrónico, dando paso a ese gemido marca de la casa. La yuxtaposición de sonidos modernos con elementos convencionales, como arreglos sinfónicos, acordeón y órgano, forman un tema central al sin duda hace referencia el título del álbum. En HOMOGENIC, lo tradicional y lo tecnológico encuentran su punto de encuentro en la voz vertiginosa y de ensueño de Bjork.
El 24 de abril de 1997, el primer día de vacaciones de verano en Islandia, el icono del pop del país añadió otro laurel a su coleta. El presidente de Islandia, Olafur Ragnar Grimsson, le concedió a Björk la medalla de honor de la Cruz de los Caballeros. Esto fue incluso antes de la edición del nuevo álbum.El último trabajo de Björk es Homogenic. Y mientras el álbum es todo menos homogéneo, los juegos de palabras son Björk en estado puro. Inteligente, divertida y ligeramente ida. Cuidado fans. Si ya te gustaba Björk, lo darás todo por este último álbum de Björk. Si, por el contrario, te has estado escondiendo bajo una roca y nunca has oído nada de la diva del norte, es posible que no la pilles. Podrás tratar de descifrar las notas, de ordenar las melodías, de seguir el ritmo y la sección de cuerda. Pero por más que lo intentes, te perderás la magia. Björk ha estado ocupada haciendo historia, o sea que tendrás que arrastrarte hacia tu cueva y lamer tus heridas porque no te has perdido los fuegos de artificio que ha supuesto su transición.Más fuerte que Telegram, pero con el mismo registro tan maravilloso que hizo de Debut algo tan notable, Homogenic se adentra aún más en el ácido mundo de esta islandesa princesa quijotesca. Han desaparecido los ritmos inspirados en Tricky. Han desaparecido los remixes de los ritmos techno de Goldie. Han desaparecido también, la fantasía romántica que sedujo a los fans y a los devotos psicóticos. Lo que queda es la voz fuerte de una solista con experiencia, una madre fuerte que desnuda trozos de su alma y de su país, una escorpio de fuertes celos, pasiones y aún más fuerte determinación. La maravillosa balada, "Unravel"", te mecerá en un trance a lo cuento de hadas, mientras que la desesperada repetición de una canción como ""Pluto"" hará que busques, cualquier cosa, para agarrarte. Aunque en algunos aspectos esté por pulir.Pese a que el Icelandic String Octet actúa de forma prominente. el disco caerá en el saco de la electrónica, y no debería. Califícalo como revisionismo histórico, y siente la urgencia de definir una cultura, un yo, y la locura en que se han convertido nuestras vidas.-Rebecca Paoletti 23 de febrero de 2001
La genialidad del renombrado director Lars Von Trier en su película DANCER IN THE DARK (2000) fue darle a la sirena del pop vanguardista, nacida en Islandia, el papel central.
(Elektra Entertainment) Título completo: Selmasongs: Music From The Motion Picture Dancer In The Dark. "Overture" fue candidata al Premio Grammy de 2001 a la Mejor Actuación Instrumental de Pop y "I've Seen It All" fue candidata al Mejor arreglo instumental de acompañamiento. La genialidad del renombrado director Lars Von Trier en su película DANCER IN THE DARK (2000) fue darle a la sirena del pop vanguardista, nacida en Islandia, el papel central y conseguir su ayuda para componer y tocar una serie de números musicales para la película. En la película, el personaje de Bjork, Selma, vive una vida difícil como madre soltera y como trabajadora en una fábrica, y que se quedará rápidamente ciega. Las canciones de la película provienen del mundo interior de Selma, donde ella y el público encuentran un descanso frente a la dureza de la vida. Las composiciones de Bjork, con arreglos orquestrales de Vince Mendoza, son coherentes por sí solas. Catherine Deneuve (la co-protagnista junto a Bjork) y Thom Yorke, de Radiohead, realizan una actuación correcta, pero la voz y la música de Bjork constituyen el centro de atención. A medida que oímos los sonidos industriales de una fábrica convertirse en el ritmo de una canción, o que seguimos los saltos melódicos, intuitivos y extraños de Bjork a través de una nube de cuerdas, queda claro que su estilo idiosincrásico se adapta bastante bien al medio cinematográfico. Como de costumbre, su fascinante y único estilo al cantar destaca sobre el resto.
Este es un gran momento para Björk. Es su debut en el cine, actuando en el drama musical de Lars von Trier, Dancer in the Dark y va a editar un álbum con las canciones que ha escrito para el film y para el turbulento personaje que interpreta. Selma es una mujer joven que tiene una gran imaginación, está perdiendo la visión y físicamente también se siente atrapada. La música es su válvula de escape. Mientras Björk dice ahora que al principio era no estaba demasiado dispuesta a realizar un proyecto como este (¡actuar y componer!), al final vio que escribir sobre Selma era una liberación, en vez de hacerlo sobre sí misma, para variar. Afortunadamente, los fans de Björk son muy abiertos. Les gusta casi todo lo que hace. Y esto no debería ser una excepción. Selmasongs es una grabación rica pero breve (sólo 32 minutos) que hace un retrato musical de esta joven mujer de ficción. Sin embargo, al escuchar los siete temas, gozaremos del estilo exaltado y aéreo al que Björk nos tiene acostumbrados. Puede que cante en nombre de Selma, pero seguro que Björk no andará muy lejos. El LP se inicia con una tradicional "Overture" que empieza como un tranquilo zumbido orquestral y va aumantando su intensidad hasta construír una explosión instrumental. Cuando comienza ""Cvalda"", recuerda a la música folk china interpretada por un mono organillero bien adiestrado que toca en harmonía. Y entonces Björk irrumpe como un latigazo. El pieza principal del disco es ""I've Seen It All,"", su dueto con Thom Yorke, de Radiohead. Björk describe la canción como el manifiesto de Selma. Se trata de un tema maravilloso y estremecedor, con las voces volando sobre un ritmo techno, todo arropado por un agradable grupo de cuerda. Es una obra maestra menor. ""Scatterheart,"", igual de increíble, podría ser una "bonus track" del álbum Homogenic. Es una canción hábil y carismática, atada a los ritmos convincentes al tiempo que la voz de Björk sube y baja como una corriente de hielo. ""In The Musicals"" recupera esa especie de sentimiento de desbaratamiento de ""It's Oh So Quiet"" del álbum Post. Al estilo de un Sir Andrew Lloyd Webber post-moderno, ""107 Steps"", es la oferta más arriesgada. Se tiene la sensación de que Selma se dirige con valor hacia la muerte. El séptimo tema es el vertiginoso ""New World"", que representa al personaje finalmente liberado. ¿De su celda? ¿De su mente? ¿De su ceguera? ¿De su cuerpo? Deberá ver la película para descubrirlo. Prestigio para Björk por Selmasongs. Hay que ser valiente para protagonizar tu primera película, y a instancias del director, componer la música para un personaje tan desafiante. Pero Björk lo consigue... y maravillosamente. -Alexandra Flood 23 de febrero de 2001
Influencias
La vanguardia, el pop, la escena club y el jazz son las influencias más importantes de esta islandesa. Björk sabe acompañarse de los productores más deseados -incluso antes de q... | Leer más
Björk Guðmundsdóttir, nacida el 21 de noviembre de 1965, Reykjavik, Islandia. La antigua vocalista de Sugarcubes, con una presencia vocal sorprendente, ha alcanzado un notable éxito gracias a su material orientado a los clubes. El éxito de Debut culminó en los premios para el Mejor Recién Llegado Internacional y el Mejor Artista Internacional en los British awards (los Grammy británicos) de 1994. Sin embargo, hizo su debut real en 1977, con un álbum grabado en su tierra natal siendo una niña prodigio de 11 años (se incluían versiones pop de los Beatles y otros). Era sólo el principio de un legado musical prodigioso. Su nuevo proyecto de grabación fue con los Tappi T¡karrass (que se traduce por "Pónle un corcho al culo de esta puta), con los que grabó dos álbums entre 1981 y 1983. Obtuvo un papel mucho más profesional gracias a su trabajo con KUKL, quien le presentó a los futuros Sugarcubes Einar Orn y Siggi. Los dos álbums del grupo salieron en el Reino Unido con la firma del sello Crass. Björk volvió a Islandia después de su carrera de 6 años en Sugarcubes para saldar deudas, grabando un álbum en solitario en 1990 apoyado por un grupo local de be-bop. Reapareció en 1993 con Debut y un maremágnum de material orientado hacia el house, incluidos cuatro exitosos singles. Estos adquirieron importancia en las listas de exitos de baile (Björk metió la punta de los pies en estas aguas con 808 State en Ex:El) gracias a sus importantes remixeadores. Los más importantes fueron Underworld y Bassheads ("Human Behaviour"), Black Dog ("Venus As A Boy"), Tim Simenon de Bomb The Bass ("Play Dead", que se utilizó para la banda sonora de The Young Americans ) y David Morales, Justin Robertson y Fluke ("Big Time Sensuality"). Björk apareció en los BRIT Awards de 1993 con PJ Harvey, mientras que en 1994 co-escribió el tema que dio título al álbum Bedtime Stories de Madonna. Editado en 1995, Post fue un impresionante y aún más ecléctico álbum, desde el techno duro de "Army Of Me" hasta la brillante "Hyperballad". Ahora una estrella de los medios de comunicación, Björk fue noticia tras su ataque a un periodista indiscreto, y a través de su relación con el artista jungle Goldie. Tras un remix desganado de su álbum, Björk editó su tercer trabajo en solitario, Homogenic, producido por ella misma. A pesar de recibir los aplausos de la crítica por su invención musical aparentemente infatigable, el álbum también era notable por sus letras, desvelando una faceta más personal de la cantante y reflejando su año agitado. Björk pasó posteriormente a la actuación, ganando el premio a la Mejor Actriz en el festival de Cannes de 2000 por su papel de Selma en la película Dancer In The Dark, de Lars von Trier. La desafiante banda sonora, Selma Songs, fue escrita por Björk junto con Guy Sigsworth, Mark Bell y Vince Mendoza.
En 2001 y con fuerzas renovadas tras su periplo por el celuloide, la polifacética islandesa da continuidad a su carrera musical con un nuevo experimento más cercano al 'indie', 'Vespertine'. Un disco más intimista, más denso, pero sobre todo un trabajo discográfico que será considerado como uno de los mejores del año. Gracias al asombroso video de 'Pagan Poetry' y temas como 'Hidden Place', 'Coccon', 'Harm Of Will' o 'Heirloom', tan excitantes como minimales, el álbum va abriéndose paso entre un público más heterogéneo. El álbum se nutre de programación y de arreglos de manos de Matmos, electrónica de vanguardia y una instrumentación clásica.
Tres años después de la publicación de 'Vespertine',y tras haber continuado con su labor artística al margen del estudio, la voz de Björk se obceca en reclamar su protagonismo para componer un disco coral. 'Medulla'(2004) va a propiciar el lucimiento de las cuerdas vocales de la cantante, que se verán acompañadas por las de artistas tan legendarios como dispares. De este modo cantantes como Mike Patton -ex Faith No More- o el veterano Robert Wyatt se unen a magos del beat-box (caja de ritmos) como Rahzel -The Roots- y el japonés Dakoka. Björk tiene el privilegio de intepretar en primicia 'Oceania', el primer single del álbum, en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. La islandesa fue la única artista invitada a la celebración del evento.