En 1996 inició su carrera en solitario al margen de Héroes del Silencio. Diez años después ya tiene recopilatorio. Mira el vídeo de Canto (el Mismo Dolor).
Discografía
- El tiempo de las cerezas (2006)
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Un mano a mano con su amigo Nacho Vegas ?ex guitarrista de Manta Ray y actual cantautor asturiano a medio camino entre Dylan, Van Zandt y Aute.
?El tiempo de las cerezas? es un mano a mano con su amigo Nacho Vegas ?ex guitarrista de Manta Ray y actual cantautor asturiano a medio camino entre Dylan, Van Zandt y Aute-. Doble álbum cuyo material ha sido compuesto en solitario por cada uno de ellos ?exceptuando una versión de Bambino y el tema ?Látex? compuesto a medias-. Cada uno de ellos se encarga de interpretar su propio material en un disco notable que deja a ambos muy parados. Excelentes canciones como ?Puta desagradecida?, Días Extraños, ?Secretos y mentiras?, ?Va a empezar a llover?, ?Ahora? o ?El cazador?.
?El tiempo de las cerezas? ha terminado de mostrar la cara menos histriónica y amable de Enrique Bunbury.
- El viaje a ninguna parte (2004)
- Flamingos (2002)
- Pequeño (1999)
Influencias
El glam rock más petardo ha estado siempre presente en la apuesta de Bunbury pero parece que con flamingos el artista se decanta -descaradamente- por Bowie. Tom Waits y su músic... | Leer más
Si algo tenía claro el joven Enrique Ortiz de Landázuri Izardui, era que la música iba a ser algo muy importante en su vida. Nacido en Zaragoza en agosto de 1967, con doce años de edad emplea todos sus ahorros en adquirir su primera guitarra. En 1980 se incorpora al grupo Apocalipsis, iniciando una carrera musical que hasta la fecha todavía no se ha detenido. Sobre la mutación de su apellido artístico existen dos teorías: la similitud física con una compañera de clase llamada Bunbury, o la más probable inspiración en cierto extracto de La importancia de llamarse Ernesto, de Oscar Wilde.
El muchacho pasa los primeros ochenta de banda en banda, para desempeñar las funciones de bajista, batería y guitarrista, a la par que cantante en muchas ocasiones. Progresivamente, va adquiriendo soltura en labores vocales, desarrollando un particular estilo que le acompañará hasta prácticamente el fin de siglo. En 1987, participa en la grabación del álbum Del amor y del odio, de Niños del Brasil, poco antes de formar Héroes Del Silencio, un proyecto propio tras años de errático anonimato.
El crecimiento de la banda es espectacular, así como la espiral de épica cada vez más metalizada que describen los cuatro álbumes de estudio del grupo. Pese a la bonanza comercial de los maños, la crítica especializada no tolera el ansia de trascendencia en su propuesta, denostando a Bunbury junto a la peor calaña del stardom rockero menos creíble. En 1997, Héroes Del Silencio deciden dar por concluida su andadura, aunque Enrique ya tiene pensada su próxima empresa.
Con una estética pretendidamente cyber y un sonido pseudo-electrónico, el de Zaragoza debuta con Radical Sonora (1997). El disco no se libra del peso de su anterior banda, sino que añade más producción a temas que no desentonarían en álbumes como Avalancha (1995). Afortunadamente, el chico constata que no va por el buen camino, así que prepara bien su siguiente movimiento. Pequeño (1999) muestra un cambio sustancial en su trayectoria, desde la propia imagen: ausencia de la cubierta, diseño sobrio y un artista que busca la renovación con nuevas fuentes, algo dificil de lograr con un pasado tan propenso a los prejuicios. Pese a todo, su nueva aventura empieza a llamar la atención de los medios desde otra óptica, mientras Bunbury sigue publicando singles y maxis con material delator de sus nuevas coordenadas artísticas -efluvios cabareteros, fanfarria, bandas sonoras crepusculares y glam-rock-. La gira de presentación del disco, donde también se admiten nuevas versiones de cortes incluidos en su debut, se plasma en el directo Pequeño cabaret ambulante (2000), que confirma la comodidad de artista y público con su renovada propuesta. En 2002 aparece Flamingos, un trabajo más corpóreo que sin llegar a impresionar, contiene buenos momentos de rock templado.
En el apartado de colaboraciones, Bunbury ha llegado a trabajar junto a proyectos locales como Las Novias, Amaral o Elefantes, aunque también con los colombianos Aterciopelados. De la misma forma, el guitarrista Alan Bogulavski se involucró activamente en su debut, mientras que para Flamingos ha contado con participaciones tan interesantes como las de Adrià Puntí, Quimi Portet o Carlos Ann entre otros.
En el 2003, mientras Bunbury completa su proyectomás ambicioso, 'Viaje a ninguna parte' publica junto a Shuarma de Elefantes, Carlos Ann y Monty de el Fantástico Hombre Bala, un disco bajo el nombre de Bushido. El experimento muere con la misma facilidad con la que nació y no pasa de ser un pequeño divertimento para cuatro mentes inquietas.
A finales de invierno del 2004 publicó su primer disco doble, un auténtico crisol de cancionces de todas las partes del mundo, especialmente Latinoamérica.
En 2006 ve la luz ?El tiempo de las cerezas? (Hispavox, 2006) junto al emergente genio del underground español y ex Manta Ray, Nacho Vegas. La prensa especializada lo recibe muy bien, entrando en los primeros puestos de las listas de lo mejor del año de todas los sitios de Internet y revistas como RDL y Mondo Sonoro.
