Cuando los Counting Crows se formaron en el área de la bahía (San Francisco) en 1993, bandas como Nirvana, Soundgarden, Pearl Jam y Alice in Chains ...
Influencias
La investigación coral de los 60 y el independetismo popero de los universitarios americanos de los 80 son los principales responsables del sonido de esta banda. | Leer más
Cuando los Counting Crows se formaron en el área de la bahía (San Francisco) en 1993, bandas como Nirvana, Soundgarden, Pearl Jam y Alice in Chains estaban orando sobre el fuego y la muerte, de rebelión, de maldad. El grunge y el pop alternativo se habían apoderado de las estaciones de radio y del publico que compra álbumes y el país estaba en un proceso de (r)evolución musical. Lo chistoso es que, nadie le dijo eso a los Crows?
Escritor de sus letras, toma-decisiones y líder, Adam Duritz, ha ocupado el puesto del corazón creativo de los Counting Crows desde sus tempranos días. Nacido en Baltimore en 1964 y influenciado tanto por la radio como por la colección variada de música de su padre, Duritz comenzó escribiendo canciones mientras estaba en la escuela secundaria. Dejó la Universidad de California a solo dos créditos de recibirse de licenciado en Ingles para viajar, donde continuó escribiendo canciones. Cuando fue presentado por el músico Dave Immergluck (no se olviden de ese nombre) al guitarrista Dave Bryson, el veterano de una banda de San Francisco llamada Mr. Dog, lentamente comenzó a sentirse bien.
En 1990, Duritz y Bryson comenzaron a tocar juntos en bares, tomando el nombre de Counting Crows de una vieja rima inglesa. Tuvieron su comienzo tocando versiones acústicas de canciones como ?Round Here? y ?Anna Begins?, canciones que luego aparecerían en su fenomenal álbum debut. La pareja tenía un pequeño pero entusiasmado grupo de fanáticos y comenzaron a grabar cassettes de demostración. Amigos y conocidos de otras bandas, incluyendo al bajista Matt Nalley, el baterista Steve Bowman y el tecladista Charlie Gillingham, fueron traídos pare perfeccionar el sonido. ?Desde un principio, escribimos y tocamos lo que sentíamos?, dice Bryson. ?Si sonaba bien y se siente bien, entonces es bueno, ¿verdad??
Hubo más gente que le pareció que la banda sonaba bien y se sentía bien. En los principios de 1992, tocaron en la convención Gavin, una función anual en el área de la bahía para empresas discográficas y programadores de estaciones de rock alternativo. El próximo día, sorpresivamente, tuvieron ofrecimientos de nueve diferentes empresas discográficas. Counting Crows eligieron a Geffen, una empresa consiente del balance entre la creación de lo clásico y lo nuevo. Luego comenzaron la difícil tarea de transformar su cassette de demostración a ?August and Everything After?, con la ayuda del productor/artista/amigo de Dylan T-Bone Burnett.
Cuando el álbum finalmente debutó en Octubre de 1993, el sonido de los Counting Crows sugirió nada de la prevalente rebeldía de la audiencia del grunge, nada de la agresiva oposición que estaba ya saturando la radio. La onda de los Crows era más sobre la intimidad y la confianza y la melancolía sobre sus compañeros más agresivos. Hizo acordar a muchos al tipo de rock clásico de las radios de antes, donde un Van Morrison y un contemporáneo Tom Petty podían coexistir y complementarse. Es verdad, les gustaba el rock, pero no tenían mucha simpatía hacia el ruido de la guitarra sobre sus melodías. ¿Porque no aclarar las cosas y dejar que la gente cante con ellos?
Y eso es lo que hicieron con el magnifico escritor y líder Duritz. Canciones como ?Mr. Jones?, ?Round Here? y ?Rain King? lo presentaron a Duritz como un preparado y audaz escritor de música y sus presentaciones en vivo revelaron considerable talento como un contador de cuentos y como anfitrión. Hicieron tour por dos años para hacerles saber ese importante punto a sus audiencias, mientras que la gama de la música del grupo creció substanciosamente. La verdad se escapó considerablemente en enero de 1994 cuando cantaron ?Mr. Jones? en el prestigioso programa ?Saturday Night Live?. Counting Crows eran emergentes estrellas.
Rápidamente después del éxito de su álbum debut (seis veces platino) y la atención de la prensa que siguió (la revista Rolling Stones lo llamó uno de los mejores álbumes de rock del año), la banda sufrió un pequeño percance. Críticos de la banda dijeron que derivaban demasiado. Pero el voto popular era muy diferente: ?August and Everything After? los llevó por una odisea de 93 semanas en los rankings que comenzó cerca del puesto número 100 y llegó a su pico de un sorprendente número cuatro.
Igual, recibieron la crítica como un cable a tierra y ofrecieron una respuesta en la forma del álbum ?Recovering the Satellites?, su siguiente lanzamiento en 1996. Canciones épicas y de un pop duro como ?A Long December? y ?Angels of the Silences? demostraron que eran más que los críticos decían y el álbum se transformó en doble platino. No recibió la atención que recibió su debut, pero los miembros Duritz, Bryson, el guitarrista Dan Vickray, el tecladista Charlie Gillingham, el baterista Ben Mize y el bajista Matt Malley estaban contentos con el resultado. Hicieron tours sin parar.
Un fabuloso trabajo en vivo de dos discos salió de esos constantes tours. Se llamó: ?Across a Wire: Live in New York?. La primera pieza, una íntima sesión en vivo que mostró su lado acústico, fue la base para un segmento del programa de VH1 llamado ?Storytellers?. La segunda, grabada en el ?Hammerstein Ballroom? de Nueva York, muestra lo mejor del lado eléctrico de la banda. El disco doble muestra las dos partes de una excelente banda en lo mejor de su carrera musical.
Empezado en agosto de 1998 y lanzado en noviembre del año siguiente, ?This Desert Life?, el álbum más reciente de estudio de la banda, ha sido catalogado como el trabajo más ambicioso de la banda hasta la fecha. Muestra la banda llevando su sonido de rock americano a lugares oscuros y aventureros.
La banda recientemente agregó a Dave Immergluck a sus rangos. El antes miembro de la banda ?Camper Van Beethoven (de punk mezclado con Jam), Immergluck trajo aun más colores a la interesante mezcla de este arco iris llamado Counting Crows.

