La desconocida formación "Kelliam 71" fue la que acogió entre sus miembros a un jovencísimo Demaría que tenía claro que quería dedicarse a la música aunque todavía no sabía muy bien cómo.
La desconocida formación "Kelliam 71" fue la que acogió entre sus miembros a un jovencísimo Demaría que tenía claro que quería dedicarse a la música aunque todavía no sabía muy bien cómo. Seis años en el grupo hicieron que el de Jerez de la Frontera cogiera tablas y aprendiese a tocar la guitarra. Versionando a artistas internacionales como Led Zeppelin, Pink Floyd, The Clash, o los Rolling Stones y a nacionales como El Último de la Fila, Mecano, Nacha Pop, o Alejandro Sanz, David va consiguiendo hacer una amalgama de lo que más adelante será su propio estilo.
A los 19 años decide probar suerte en solitario y sale a la venta un primer trabajo que lleva por nombre el suyo propio. Así “David DeMaría” (1997), que incluye temas como “Amor multiplicado por dos”, “Nuestra Historia” y “Aprendiendo a Vivir” pasa por el panorama musical nacional como el aire entre la gente. Poco después y con la misma escasa repercusión lanza dos nuevos trabajos "Soñar Despierto" (1998) y "El Color del Destino" (2001) en los que prueba suerte otra vez en solitario con distintas discográficas. Paradójicamente, su primer éxito llega en 2001 de la mano de Los Caños que interpretan un tema suyo llamado “Niña, piensa en ti". David encuentra en componer para otros una salida fructífera a su prolífera capacidad creativa y durante 2002 se dedica a escribir música y letras para gente como David Bustamante “Magia del Corazón”, Alejandro Parreño “Lluvia del Corazón” o incluso varios temas de “Peter Pan, el musical”. En 2003 canciones de David suenan en femenino de las voces de Malú, Tamara o Chonchi Heredia. Es precisamente en este año en el que con su cuarto intento, dando esperanzas a los que se desalientan con lo de “a la tercera va la vencida”, consigue ser disco de oro vendiendo más de 50.000 copias. Para la grabación de “Sin miedo a Perder” cuenta con músicos que le han acompañado siempre como David Santiesteban o Clemente Ferrari y con la producción de Pablo Pinilla.

