El concurso televisivo American Idol logró convertirla en una estrella de talla mundial. Mira el vídeo de Behind these Hazel Eyes.
Discografía
- Thankful (2003)
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Igual que la cara es el espejo del alma, la carátula del disco ya parece adelantar lo que se va a encontrar uno dentro.
BMG,
Igual que la cara es el espejo del alma, la carátula del disco ya parece adelantar lo que se va a encontrar uno dentro. Y la verdad es que acierta. El primer trabajo de Clarkson es una sucesión de dulzura y candor que resulta mortal para diabéticos. Kelly canta bien. Su voz recuerda a la de Aguilera, que de hecho colabora con ella en la composición de su primer y más famoso single, Miss Independent. Pero a la texana le falta el desgarro de Christina y además, tal vez por la escasez de estilos, en el recopilatorio no se imprime ningún sello personal que identifique a la cantante. Kelly Clarkson llega a Europa de la mano de Clive Davis, el creador de estrellas como Whitney Houston o Alicia Keys. Babyface, o Rhett Lawrence (Mariah Carey, Enrique Iglesias), arropan también a la neoestrella en su anhelo de R&B que se queda en un álbum más bien popero.
Influencias
El soul más romántico, el pop e incluso el AOR -Adult Oriented Rock- son las influencias más importantes de Kelly Clarkson... | Leer más
Es nuevamente un popular concurso televisivo, American Idol, el que consigue que este proyecto de bióloga marina deje los peces a un lado para coger el micro y convertirse con su primer single 'A Moment Like This', en Nº 1 de la lista Billboard a los pocos días de su lanzamiento.
La historia de esta texana es tan típica y edulcorada como un mazapán en navidades.
La pequeña cenicienta a la que nadie presta atención en el instituto, acostumbra a canturrear como si tal cosa, inocente y ajena a toda presencia humana por los pasillos de su escuela. Un día un profesor oye su dulce voz y le dice algo así como: pequeño ruiseñor, tienes aptitudes, pero para perfeccionarlas habrás de meterte en nuestro coro. Agradada y sorprendida Kelly piensa “Oh, nadie se había dado cuenta de que podía tener talento hasta que me uní al grupo", "Está siendo fundamental para saber utilizar mi voz y adaptarla a diferentes estilos”.
Como toda heroína de cuento, para alcanzar su sueño, nuestra protagonista tiene que trabajar en toda clase de empleos: un bar, una farmacia, un cine, el zoo. Aún así, tiene tiempo para formarse y preparar maquetas que envía a toda clase de concursos y discográficas.
Pero las vicisitudes ensombrecen el camino de esta joven y prometedora estrella (claro, hay que ponerle un poquito de morbo al cuento) y un incendio consigue acabar con el apartamento de Los Ángeles en el que vive la pobre Clarkson. Todos sus sueños e ilusiones arden sin que ella pueda hacer nada más que regresar a su tejana tierra natal.
Un momento, pero qué pensáis ¿que en esta historia no íbamos a tener un hada madrina? Hemos empezado diciendo que este es un cuento típico y Jessica, inseparable y mejor amiga de Kelly, tiene preparados los zapatitos de cristal. Sin insistir demasiado, Jessi consigue que se presente al casting de American Idol (exitoso programa merecedor de cinco nominaciones a los Premios Emmy 2003).
Lejos de transformarse en la haraposa princesa del cuento original, cuando suenan las campanadas que dan fin al concurso, Kelly se convierte con un 57% de los votos en la ganadora oficial del programa. Durante diez semanas una audiencia superior a 25 millones de espectadores la ha estado siguiendo y acaban escogiéndola como la futura promesa de la música norteamericana.
Con tan sólo 22 años, su disco debut Thankful se publica en todo el mundo, con la canción Miss Independent como adelanto. Su primera gira dura siete semanas y la lleva a realizar 30 conciertos desde Seattle a Nueva York. En enero de 2003 rueda su primera película.
Pues bien, a quien le gusten las fábulas que encuentre su moraleja porque colorín colorado, este cuento se ha acabado. Aunque obviamente sólo hasta que los americanos nos quieran vender un nuevo remake de Andersen o las fábulas completas de Esopo, Iriarte y Samaniego.

